EL PRIMER PASO

Como si de un lienzo en blanco se tratara, comienzo esta andadura para retomar una de mis aficiones olvidadas.

Siempre me ha gustado escribir, pero el gusanillo de poder escribir opiniones y pensamientos sobre diferentes temas, como cuando tomas un lienzo y coges un pincel para dar la primera pincelada...

¡Contemplar este cuadro puede ser una experiencia nueva para ver y opinar diferentes aspectos que la vida nos ofrece!

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31 de enero de 2010

DESDE CERO

A veces la vida, sin esperarlo, nos da un revés que afecta nuestra forma de ver las cosas a partir de ese momento.
Es curioso descubrir cómo de repente alguien en quien pensábamos que conocíamos nos enseña su lado más escondido, su sufrimiento y su fragilidad, pidiendo ayuda porque así sin más ha tocado fondo y se ha roto. A pesar de ello, gracias a tu comprensión, a tu cariño y a tu apoyo, tú sabes que puedes ayudar a esa persona por muy profundo que haya caído.
Para esa persona, lo más importante es saber que aunque le toca empezar desde cero, tiene personas a su alrededor que le estarán apoyando en ese largo camino, ayudándole a caminar recto, con señales que le ayudarán a no perderse en su trayecto.

CUANDO EDUCAR ES UN NEGOCIO versus LA IGNORANCIA DE LA REALIDAD

Frase célebre de Benjamin Franklin:
“ Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”
Quiero reflejar una serie de inquietudes y planteamientos que he ido madurando en los últimos meses y que al final he podido comprobar por mi que quizás, y sólo digo quizás, el tiempo me terminará dando la razón. Quizás, porque en definitiva cuando hablamos de nuestras experiencias sólo podemos hablar desde nuestro interior en cuanto a las circunstancias personales que nos han hecho tomar una determinada decisión, y quizás esta misma decisión no sea válida para otra persona en similares o parecidas circunstancias porque cada uno tiene que vivir sus experiencias por uno mismo, aunque para adoptar decisiones busque referentes parecidos en otras personas que justifiquen con más claridad la decisión tomada.
El eterno dilema al que muchos padres se enfrentan cuando se acerca el momento de escolarizar a sus hijos es querer acertar con la mejor elección del colegio, tanto si es público, concertado o privado. Ese colegio donde sus hijos van a pasar a partir de ese momento bastantes horas al día durante un gran número de años.
En cualquier caso, la confirmación en el tiempo de que hemos acertado nos llega a través de nuestros propios hijos, cuando día a día muestran sus avances educativos y nos demuestran que son niños felices.
Ya sea colegio público, privado ó concertado, para demostrar que su vocación es la educación tienen que combinar una serie de elementos imprescindibles y la carencia de alguno de éstos puede hacer pensar que finalmente no hemos acertado.Con esto no quiero decir que la educación sólo va a depender del colegio, en absoluto. La educación siempre ha de estar en equilibrio y basada en dos pilares fundamentales, uno el propio colegio y otro los padres, en definitiva, el núcleo familiar.

Tengo un claro ejemplo de la decisión que adopté el año pasado cuando decidí cambiar a mi hijo del colegio privado para llevarlo a un colegio concertado de otro barrio. ¡Es una verdadera lástima que aún con la población que tenemos en edad escolar en el municipio donde resido no podamos tener opciones de educación corcertada al día de hoy!. La decisión ya la veníamos madurando desde un año antes, máxime cuando valoraba el coste de lo que se pagaba en el colegio privado, y mucho más cuando llegaba la famosa carta anual de la subidita del 5%.

A pesar de todo siempre he considerado que somos unos padres afortunados por tener un hijo responsable y con voluntad para el estudio, porque al menos el dinero que pagábamos ilusoriamente pensábamos que estaba bien invertido. Mi hijo aprobaba y con buenas notas. La sensación de malestar hubiera sido mayor si además de pagar ese dinero no hubiésemos obtenido buenos resultados para finalmente optar como otros padres  y seguir poniendo dinero para clases extraescolares.

Al hilo de esto, precisamente a finales del año pasado me enteré que en dicho colegio privado, tras haber aprobado sólo 5 alumnos el examen de evaluación de una clase de ESO las matemáticas, como siempre y con oportunismo el colegio privado había cursado una circular para que aquellos padres que quisieran seguir poniendo pasta pagasen clases extraescolares de matemáticas. Y yo me pregunto, ¿no hubiera sido más lógico valorar que si sólo 5 alumnos de clase aprueban matemáticas es porque algo falla? Quizás el profesor no ha sabido explicar las matemáticas para que los alumnos las comprendan. De hecho, según me habían comentado este mismo ejemplo también había sucedido el año anterior.

En el colegio privado el nivel educativo importa a nivel estadístico, sobre todo para los aprobados en Selectividad, mientras tanto, año tras año, hay que exprimir al máximo el bolsillo de los padres. No nos olvidemos que nuestros hijos se incorporan al colegio con 3 años y están hasta los 16 años, e incluso podrían estar hasta los 18 si el gobierno termina aprobando la enseñanza obligatoria hasta esa edad.

Retomando el tema de mi experiencia, al ir avanzando en cursos se realizaban todos los años tras finalizar el curso unas limpias importantes de profesorado, con lo que al comenzar el nuevo curso nos encontrábamos con un nuevo plantel de profesores (algunos carentes de experiencia). Profesorado del cual los padres esperábamos estuviesen a la altura del coste y sudor que cuesta pagar la mensualidad.

Resumiendo, una vez tomada la decisión de abandonar el colegio privado, madurada al máximo y a pesar de ello con dudas sobre si el cambio sería favorable, sobre si nuestro hijo podía verse perjudicado en su nivel educativo, etc. nos encontramos con una realidad que ya habíamos contrastado previamente con otros padres del colegio concertado, y es que mi hijo se adaptó desde el primer día, dado que nuestro hijo ya posee cierta madurez y tiene capacidad para comparar, ¡quién mejor que él para contarnos su experiencia diaria además de ser observadores nosotros del día a día!.

Por lo que he podido comprobar hasta ahora, un colegio concertado le puede dar muchas vueltas a un colegio privado, porque no prima el dinero sino la educación, la comprensión de lo enseñado y aprendido, con la alternativa de obtener clases de apoyo, fuera del horario lectivo pero sin coste.

Por no hablar de la existencia de laboratorio (real), biblioteca (real), clase de tecnología (real) donde los alumnos realizan los trabajos en el colegio y no en casa como deberes con sus padres. Ahora el privado presume de haber construido un nuevo edificio (que terminarán pagando todos los padres de su bolsillo), precisamente ahora, tras haber transcurrido 9 años desde su inauguración y carecer de cosas tan elementales como lo mencionado.

Libertad de elección en cualquier caso.

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