EL PRIMER PASO

Como si de un lienzo en blanco se tratara, comienzo esta andadura para retomar una de mis aficiones olvidadas.

Siempre me ha gustado escribir, pero el gusanillo de poder escribir opiniones y pensamientos sobre diferentes temas, como cuando tomas un lienzo y coges un pincel para dar la primera pincelada...

¡Contemplar este cuadro puede ser una experiencia nueva para ver y opinar diferentes aspectos que la vida nos ofrece!

Pinceladas más recientes

Related Posts with Thumbnails

5 de enero de 2012

CARTA EXPRESS A LOS REYES MAGOS

Queridos Reyes Magos,
Este año ha pasado tan rápido que los 365 días se me han quedado cortos. Por eso, y en la víspera de vuestra fiesta del día de Reyes, me he dado cuenta que aún no os había escrito mi carta.
Prefiero escribirla aunque vaya muy justa de tiempo, porque creo que los tres deseos que os quiero pedir estoy convencida de que intentaréis traérmelos, sobre todo, y esto no se me podía olvidar, porque he intentado ser buena en todos los aspectos y eso es algo que seguro tendréis muy en cuenta.
Bueno pues ahí van las tres cositas de este año, que aunque de alguna forma siempre las pido en mi pensamiento, este año prefiero dejarlas por escrito,  con la intención de que al recibir esta carta si se os olvida alguna siempre podéis volver a mirarla, y, como tenéis esa magia especial, estoy segura que intentaréis que mis deseos se cumplan:
Salud, Trabajo y Felicidad para tod@s
Ya sé que no son regalos materiales, y aunque su valor no se puede comprar son regalos muy preciados.
Por último, mi hijo pequeño me ha pedido que os diga que os vamos a dejar junto a la ventana un poco de leche, unas galletas y unos bomboncitos,  porque con tanto trabajo durante la noche os va a venir muy bien reponer fuerzas.
Gracias, queridos y mágicos Reyes Magos.

1 de enero de 2012

AQUELLAS LUCES EN LA FACHADA


Día tras día, al pasar por esa calle se daba cuenta que las luces inundaban todo con más fuerza.

No entendía muy bien si aquella tradición adquirida de otros países terminaría contagiando su morada porque aquello empezaba a convertirse en epidemia, y si nada lo remediaba, el virus correría con fuerza algunos números avanzando hacia su puerta.

Era algo a lo que empezaba a acostumbrarse. Contemplar ese espectáculo de luces en aquella época del año al menos demostraba que la gente aún tenía ganas de celebrar algo, unos con más acierto que otros, algunos con más o menos estilo.
Cierto es que muchos repetían la escena del año anterior, y otros incluso tenían el atrevimiento de superarse con nuevas luces intermitentes, de colores aún más llamativos, cuanto más llamasen la atención el objetivo parecía verse cumplido, al margen cómo no, de competir con el vecino de al lado.
Las farolas quedaban tristes con su luz medio anaranjada ante tal despliegue decorativo. Algunas aprovechaban para apagarse por unos días como si quisieran dejar el protagonismo a esa nueva costumbre de cada año para reinventar de nuevo aquellas luces en la fachada.

24 de diciembre de 2011

ILUSION CON TRADICION



Un par de semanas antes de la Navidad  disfruto adornando con dedicación el  árbol en el interior de mi casa, al igual que el Nacimiento, al que la chimenea le tiene reservado su lugar privilegiado. 

De pequeña siempre me gustó la Navidad, ya han pasado muchísimos años desde aquellas mañanas de Reyes en las que madrugar era una emoción para poder correr al árbol y abrir tan sólo un regalo, porque no había para más, aunque eso sí,  los Reyes casi siempre acertaban.

Aún recuerdo con emoción levantarme esa mañana y encontrar en el pasillo aquella bicicleta BH, aquel año los Reyes nos habían traído a mis hermanos y a mi el gran regalo que siempre habíamos querido.
Papá Noel nunca paseo por mi casa de pequeña. El empezó a invadir las noches de Nochebuena desde que tuve a mi primer hijo, y empezábamos a ser conscientes que las vacaciones de Navidad merecían ser disfrutadas con el primer regalo de Navidad, aquel que un señor con barba blanca dejaba junto al árbol.
La tradición de Reyes no pienso perderla, yo soy de las que cree en ellos, lo he vivido desde pequeña. Son momentos únicos y mágicos, aquellos que hacen conservar intacta la ilusión de la Navidad.
¡FELIZ NAVIDAD A TOD@S!

18 de diciembre de 2011

LA MIRADA OCULTA


Un@ espera que las personas a su alrededor se den cuenta por sí solos de las cosas, de aquellas que caen por su propio peso, de las cuales no hay que esperar a que sucedan sino que es mejor anticiparse a ellas para mostrar ese interés y voluntad de colaboración.

Pero desgraciadamente, en muchas ocasiones, muchísimas, más de las que un@ mismo espera, esas personas a su alrededor no se dan cuenta de las cosas,  ni se anticipan, ni tienen voluntad de colaboración, ni… (puntos suspensivos para albergar otras cosas en el pensamiento)

Un@ espera eso y mucho más, pero a veces se hace larga la espera y resopla antes de hablar, de manifestar su pensamiento, su malestar, creyendo que eso servirá para recapacitar, para demostrar esa voluntad de colaboración, pero… 

Un@ se da cuenta que sus gritos se quedan en silencio, y su silencio se convierte en desesperanza por aquello que siempre soñará que, algún día la voluntad ganará el pulso al egoísmo individual, dando paso al diálogo, porque la voluntad en cantidad suficiente de, "un poco de cada uno", hace que las cosas no sean difíciles aunque lo parezcan.

“Las cosas no son difíciles ni parecen difíciles, somos nosotros quienes las percibimos como difíciles y, en consecuencia, las hacemos un poco más difícil día a día, porque en definitiva, ni queremos ni tenemos intención de facilitarlas”.

10 de diciembre de 2011

ALREDEDOR DE UNAS MIGAS


Un encuentro entrañable. La mejor excusa para vernos, marcarnos unas migas como las de antes, hechas con cariño y paciencia, desmigado el pan, y con la carne aderezada del día anterior. Con cuchara de madera en mano, sin despistarse para que no se peguen en el sartenón, con su carne de costillas, su choricito y sus uvas, simplemente auténticas y con todo el sabor de compartirlas en familia. Y de postre, para poner un buen dulce a la buena mesa, un tiramisú, que sin ser un postre de los de antes, sino más bien un modernismo unido a esas migas, ha servido para dejar el cuenco sin huella de que allí hubiese sido degustado postre alguno.
Después a relajar el cuerpo y el estómago que el esfuerzo de rellenar el hambre bien lo había merecido.
¿Cuándo repetimos?

Entradas populares