La tristeza siempre pasa, sólo volverá cuando sea de nuevo el momento que haya de hacerlo, porque la vida es como una montaña rusa, unas veces se sube, se experimenta ese gusanillo que te da el gusto por la subida, por la vida, y otras, en cambio, toca bajada, para tragar saliva hasta volver a remontar, son esos momentos en que se aglutinan hechos que hacen tintar de gris esa tan buscada felicidad que uno intenta alcanzar.

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